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domingo, 21 de diciembre de 2014

Adelante, equipo.



Juan Fco. Martín.

La semana pasada finalizó el primer trimestre de una formación que me trae de cabeza por lo densa y exigente que está resultando. Seguro que también influye la pérdida del hábito de realizar cursos largos y la necesaria atención a las obligaciones laborales. De cualquier modo, además de auténtico martirio, la experiencia está siendo realmente positiva y de gran utilidad profesional, con aplicación práctica al trabajo. Pero, más allá del valor instrumental, me gustaría resaltar el profundo trasfondo humano, realmente conmovedor.

Me recordó a un reportaje sobre la construcción de las Pirámides de Egipto, que narraba la formación de dos grandes grupos de 1000 obreros cada uno, que se llamaban a sí mismos los Amigos de Ursu y los Ladrones de Ursu. La creación de estas gigantescas unidades productivas perseguía incrementar los resultados mediante la motivación como  palanca diferencial. La creación de la identidad propia de equipo proporciona el empuje para compartir los objetivos y generar los esfuerzos para alcanzarlos, fortaleciendo la cohesión interna, la cooperación y el orgullo de pertenencia.

El caso es que la cosa empezó dos meses atrás,

miércoles, 24 de septiembre de 2014

¡Viva la vida loca!




No cabe duda de que la literatura, el cine y la televisión constituyen fuentes inagotables sobre la variopinta y complicada naturaleza humana. Tras sendas reflexiones sobre el mundo sui generis de Ignatius Reily y los dilemas existenciales de Sheldom Cooper, considero de gran valor pedagógico dedicar unas líneas al irreverente Hank Moody. Es posible que el mero nombre no diga gran cosa (o quizás sí), pero añadir que es el protagonista de la popular serie televisiva Californication, seguro que facilitará las cosas.

Sin entrar a valorar la abundante profusión de sexo y drogas presente en cada capítulo para evitar serios dilemas morales, las disparatadas peripecias de este peculiar personaje y de la pandilla que le rodea, son realmente desternillantes. Pensándolo bien, ¿a quién no le gustaría convertirse en Hank Moody por un día? Según se mire, podría considerarse un símbolo del éxito. Cae bien a todo el mundo, es el centro de atención, todos le quieren como amigo, es atractivo, amable, cariñoso, guionista y escritor afamado, las mujeres se disputan sus atenciones, hace lo que le da la gana… ¿qué más se puede pedir?

Posiblemente, todos  conocemos a algún Hank Moody en nuestras vidas.  Con su simpatía y magnetismo personal,

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Nadando contra corriente.


Quizás uno de los descubrimientos literarios más divertidos que he disfrutado fue La conjura de los necios, del malogrado John Kennedy Tool, hace ya un puñado de años. Zambullirse en el mundo de Ignatius J. Reilly supuso una sucesión de hilarantes y magníficos ratos leyendo y recordando sus aventuras y desventuras.

Aquél entrañable personaje vivía una realidad propia con una lógica palmaria y razonamientos demoledores perfectamente urdidos. Claro que sólo cobraban sentido para él, alejándose de toda argumentación convencional. Era como si cambiase la perspectiva consensuada socialmente de las cosas, tornándola en otra totalmente personal, regida por su punto de vista único. Una versión moderna del personaje podría encontrarse en Sheldon Cooper, protagonista de la serie televisiva The Big Bang Theory. Ambos caracteres son brillantes, a la vez que tremendamente, infantiles y egoístas, sin la menor habilidad, ni preocupación, hacia la armonía de las relaciones con el resto de los mortales. De hecho, las personas con las que se relacionan son meros instrumentos para conseguir sus fines. No obra en ellos malicia o animadversión; sencillamente, esa forma sui generis de entender el mundo, condiciona también su percepción de las relaciones sociales.

Es más que posible que ni siquiera

martes, 24 de junio de 2014

¿Liebre o tortuga?


Bien dicen que hasta el rabo todo es toro. Al igual que le ocurriera al Atlético de Madrid en la final de la Champions, Las Palmas vio esfumarse en el último minuto sus aspiraciones de ascender a la primera división de la Liga española, doce años después de haberla abandonado. Tras una temporada de trabajo, disputó la promoción y tuvo el preciado ascenso en sus botas durante todo el segundo tiempo, hasta que el Córdoba se lo arrebató. Desconozco cuál de los dos equipos hizo más méritos o si el resultado final fue justo. Las reglas son las que son y conforme a ellas se resolvió el encuentro.

El Córdoba, lo mismo que el Madrid, a pesar de estar sobrepasado el tiempo reglamentario, no cejó en su empeño y obtuvo su premio. Bien podía haberse resignado con el marcador, habida cuenta de su impotencia para marcar en el segundo tiempo, pero no. Los jugadores mantuvieron la confianza en sus posibilidades, en su esfuerzo y en sí mismos. Un gol sobre el reloj les trasladó de la derrota a la primera división, tras 42 años desde que la pisaron por última vez.

Por otro lado, tal fue la certeza de la afición local de retornar a primera que,

lunes, 26 de mayo de 2014

Yes, we can


Juan Fco. Martín.

En 2008, la campaña electoral de Barak Obama se fundamentó en el archiconocido slogan “Yes, we can”. Sencillo, de gran poder fonético y mayor impacto mediático. Tal es así que ha irradiado a la esfera cotidiana convirtiéndose en un  símbolo de seguridad y confianza en la capacidad propia.

Recientemente, con el mismo propósito y convicción, hemos escuchado “si se quiere y se trabaja, se puede”, dicho desde la humildad y el esfuerzo, y demostrado con resultados contundentes. Son las palabras de
Diego Simeone, entrenador del Atlético de Madrid, al ganar la competida liga de fútbol española, tras un disputado mano a mano con el todopoderoso Barcelona, a pesar de la abismal diferencia de presupuesto y plantilla.

Finalmente, no pudieron hacerse con la  ansiada copa de la Champions, en su segunda oportunidad, 40 años después de la primera. A dos minutos del final, el Real Madrid desbarató el sueño, empatando y forzando la prórroga en la que impuso su aplastante superioridad. Probablemente, el resultado hizo justicia a los méritos demostrados por cada equipo, aunque el marcador fuese totalmente injusto. ¿Qué ocurrió para producirse semejante vuelco de los acontecimientos?

lunes, 21 de abril de 2014

Goleando por la escuadra.

Juan Fco. Martín.

Football Soccers Clip ArtHay un equipo de fútbol que está revolucionando la Liga desde el minuto uno y nos tiene boquiabiertos con su poderío en la Champions, que no es otro que el Atlético de Madrid. Con un presupuesto muy inferior al de los dueños del cotarro, Real Madrid y Barcelona, su gesta no tiene parangón ni explicación racional.

Lo que inicialmente parecía un espejismo, una racha de victorias encadenadas en el primer tramo de la competición, con más ganas que argumentos sólidos, con el paso de las jornadas la cosa no parece tan fortuita o azarosa. Es más, se evidencia que estamos ante un equipo con expectativas reales para ir a por todas, mirando de tú a tú a rivales de contrastada entidad y trayectoria, con prestigio internacional y plagados de estrellas futbolísticas internacionales.

La hinchada atlética, los colchoneros, los eternos perdedores, no paran de frotarse los ojos, llenos de ilusión por revivir aquella histórica y gloriosa temporada 1995-1996, en la que se alzaron con el doblete de liga y copa españolas. Es más, la cosa promete aún mayores logros, liderando en solitario, y con autoridad, la competición nacional y plantados brillantemente, y por mérito propio, en las semifinales europeas.

¿A qué se debe este fenómeno totalmente extraordinario y contrario a toda lógica? ¿Qué diantres está pasando en el fútbol español y europeo con el lío que está armando el Atlético de Madrid? Cualquier explicación es aventurada e igualmente válida, o no. Lo que parece indiscutible es la confluencia de varios hechos en esta revolución futbolística:

martes, 18 de marzo de 2014

Pasaporte en regla.

Juan Fco. Martín.



Me contaba una colega, con gran disgusto, que la semana pasada una clienta airada "amenazó" con presentar una reclamación. No contra ella, sino por haber recibido informaciones contradictorias de diversos puntos de venta y del canal telefónico de la franquicia en la que trabaja.

Disgustada porque, a pesar de atenderla con la excelencia que la caracteriza y con el máximo interés por ayudarla, le dolió profundamente el menoscabo de la imagen de la enseña. Con total seguridad, las personas que dieron esta información errónea y contradictoria no tuvieron la menor intención malévola. Seguro que fue una confusión o falta de conocimiento, pero el daño para los intereses de la clienta y para el prestigio de la empresa fue patente.

Igualmente en estos días, otra amiga me trasladaba su malestar también por una desafortunada atención ofrecida por unos colegas a un potencial cliente sobre los productos de una gran compañía representada por ambos. El caso es que se le facilitó al cliente información errónea que fue necesario rectificar ante su desconcierto y posterior indignación. Lógicamente, la marca se resintió del error.

Partiendo del presupuesto de que la atención fue adecuada y que no hubo dolo en ambos ejemplos de información inadecuada, cabe destacar tres cuestiones fundamentales a tener en cuenta en la atención al cliente:

lunes, 3 de febrero de 2014

Sinfonía en Bremen.



Los músicos de Bremen, clásico relato de los hermanos Grimm, narra las peripecias de un asno, un perro, un gato y un gallo que huyen de su hogar porque iban a ser sacrificados al, dejar de ser útiles por ser demasiado viejos.

Cabizbajos con tan lúgubre panorama, coincidieron en el camino compartiendo tristezas e incertidumbres. Al caer la noche, se aproximaron a una casa en el bosque buscando refugio, pero resultó estar ocupada por un grupo de peligrosos bandidos. Como el frío era intenso y los huesos cansados dolían, se conjuraron para engañar a los rufianes, subiéndose uno sobre otro y gritando al unísono, simulando tratarse de una criatura sobrenatural. Y funcionó. La banda salió despavorida y los ancianos animales se quedaron a vivir en la casa del bosque.

De no ser por esa camaradería surgida de las circunstancias compartidas, los desventurados protagonistas no hubiesen tenido la menor oportunidad de mantenerse con vida en tan adversa situación. Sin embargo, participar de una misma realidad y un objetivo común, aguza el ingenio y refuerza el vínculo, coordinando esfuerzos y voluntades.

lunes, 25 de noviembre de 2013

El valor añadido de la formación on line.


Avatars Clip Art

Juan Fco. Martín.

Con ocasión de tutorizar un curso sobre técnicas de escritura eficaz aplicadas al ámbito laboral, una vez más constato con admiración el poder de la motivación para aprender y mejorar.

Desde el primer momento, los participantes se mostraron muy comprometidos en el seguimiento de las lecciones y actividades prácticas, lo que se evidenció en su progresión y calidad de los resultados. No sólo eso, el nivel de sus intervenciones y reflexiones compartidas demostró análisis crítico e interés por la aplicación práctica de los contenidos al puesto de trabajo.

El aprendizaje adulto se caracteriza, fundamentalmente, por la motivación, que constituye el motor que mantiene el esfuerzo necesario para alcanzar la meta. Esta motivación puede estar relacionada con aspectos de necesidad de reciclaje profesional, requisitos legales, posibles mejoras laborales u otros.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Todos en Panda.

Juan Fco. Martín.

Hace ya unos cuantos años, cuatro amigos planificamos disfrutar un fin de semana aventurero. Como en aquél entonces ninguno tenía vehículo propio, alquilamos uno para la ocasión.

Se trataba del ya histórico Seat Panda que, a pesar de su valentía y voluntarismo, tenía sus limitaciones por el pequeño motor y nuestro peso. Entre bromas, se nos ocurrió impulsarlo moviéndonos simultáneamente hacia delante de forma rítmica. Y funcionó, o eso nos parecía. Cada vez que "empujábamos" desde nuestros asientos, teníamos la sensación de ganar un puñado de metros, por lo que mantuvimos el ritmo de forma acompasada en medio de risas y fiestas.

Aunque no siempre lo advirtamos, la esencia del trabajo en equipo se manifiesta en situaciones tan peregrinas como esta, teniendo ingredientes de base comunes a otras más complejas:

lunes, 4 de noviembre de 2013

Engranando voluntades.

Juan Fco. Martín.
Gear Clip Art

En la familia, como en casi todas, tenemos mayores y niños. Cariñosamente, les llamamos los dependientes, ya que es necesario atenderles, guiarles o estar pendientes de su salud y bienestar. Probablemente, esta circunstancia fomenta las reuniones y los días que pasamos juntos, a la vez que disfrutamos de estupendos momentos.

En clave de broma, hablamos de las funciones materiales y sociales a realizar, estando las primeras vinculadas a las tareas logísticas (comida, suministros, organización) y las segundas relacionadas con la atención y cuidado de nuestros dependientes.

lunes, 28 de octubre de 2013

¿Qué pasa con tu lunes?

Man Lifting Crate Clip Art
Juan Fco. Martín.

Quizás las dos frases que más escucho al comenzar la jornada en el trabajo son "de lunes" o "de viernes". Sobran las palabras, nos entendemos... Es más, parece tratarse de un tópico que traspasa nuestras fronteras.

No hay duda de que el viernes (para quienes tenemos la fortuna de finalizar la semana laboral ese día) es fabuloso. Ante nosotros se atisba un largo y prometedor fin de semana lleno de posibilidades para dedicar al ocio, a desconectar o a nuestras aficiones. Ya lo cantaban The Cure en Friday I'm in love.

Pero, ¿qué pasa con los lunes? Todos los testimonios apuntan a que constituyen la encarnación del mal, una certeza clara de pesadumbre y dura cuesta arriba porque se acaba lo bueno, tal como proclamaban The Boomtown Rats en su célebre canción I don't like Mondays.