Aunque pueda ser justificada, despedir colaboradores siempre es una solución traumática. No obstante, además de los despidos causados por factores económicos,
organizativos, coyunturales o por desajustes personales, el lado oscuro de la empresa oculta despidos injustos motivados por negligencias cometidas desde
la misma organización.
Son muchas, demasiadas, las personas que se han visto
cesadas o, en el mejor de los casos, removidas (descendidas en el escalafón)
por errores de la empresa, dejando al margen las decisiones arbitrarias, que también las hay. Destacan dos tipos de casos demasiado frecuentes: