Juan Fco. Martín.
Desolador. No atino a encontrar una palabra más adecuada para definir el lamentable panorama de la Educación en España.
Los índices de fracaso y abandono escolar en nuestro país son, de largo, más que preocupantes. Exceden cualquier
media razonable, viéndose ratificados por los sucesivos informes Pisa,
que evidencian las carencias de las
capacidades básicas de nuestros escolares respecto de otros países
desarrollados.
También demoledor el resultado del llamado informe Pisa para adultos, cuyo resultado
deja a nuestro nivel educativo en entredicho. El examen de competencias básicas de la población adulta hecho por la OCDE en 23 países sitúa a España en el vagón de cola
(el penúltimo puesto en lectura, y el último en matemáticas).